Trastorno Desintegrativo infantil

La característica esencial del trastorno desintegrativo infantil es una marcada regresión en múltiples áreas de actividad tras un período de por lo menos 2 años de desarrollo aparentemente normal. El desarrollo aparentemente normal se manifiesta por una comunicación verbal y no verbal, unas relaciones sociales, un juego y un comportamiento adaptativo apropiados a la edad del sujeto. Tras los primeros 2 años de vida, pero antes de los 10 años de edad, el niño experimenta una pérdida clínicamente significativa de habilidades adquiridas anteriormente, por lo menos en dos de las siguientes áreas: lenguaje expresivo o receptivo, habilidades sociales o comportamiento adaptativo, control vesical o intestinal, juego o habilidades motoras. Los sujetos con este trastorno manifiestan los déficit sociales y comunicativos y las características comportamentales generalmente observados en el trastorno autista. Existe una alteración cualitativa de la interacción social y de la comunicación, y unos patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otro trastorno generalizado del desarrollo o de esquizofrenia. Este trastorno también ha sido denominado síndrome de Heller, dementia infantilis o psicosis desintegrativa.

Síntomas y trastornos asociados.

Prevalencia.

El curso o evolución del trastorno desintegrativo infantil.

Criterios para el diagnóstico del trastorno desintegrativo infantil.

* DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.